domingo, 3 de mayo de 2015

Hoy todo me crece en el pecho

Primer domingo de mayo, Día de la Madre.

Apunte en mi cuaderno de viaje sobre una piedra del arroyo Zurguén, Salamanca, España.

Hoy todo me crece en los ojos.

Y en el pecho...

Porque digo Maternidad, y oigo Creatividad, Vida, Posibilidad,Futuro...

Para ti, que eres madre, y tienes a alguien por ahí a quien se le hace enorme la gracia de estar vivo cuando piensa en ti.


Y para las madres todas; semillas de donde venimos...
Publicado en el periódigo digital
Salamanca rtv al Día,
Domingo 3 de mayo de 2015

Ángel de Arriba Sánchez
El Escribidor del Tormes

sábado, 11 de abril de 2015

Pasión de viernes

Mediodía en la Plaza Mayor de Salamanca, España, viernes 10 de abril de 2015.

Algún día te contaré esto que estoy escribiendo.



Habrá , tal vez, una ocasión en que te confiese que te esperé entre la cofradía de los días, y que te añoré en la Santa Semana pasada, como en tantas otras. 

Que no pudiste venir; ya lo sé.


Y hoy era la hora fértil en la plaza nuestra. A las doce; me dijiste, y allá me fui.


Callados los tambores, silenciados los clarines, llegados los pasos a su descanso: era el tiempo de nuestra pasión.


Iban las nubes nazarenas por el cielo cárdeno, cuando te vi llegar procesionando tu gracia bajo la lluvia. Y me escondí; fui oculto de columna a columna para no quitar pedestal a tu llegada.

Y qué resurrección del minutero, y qué redención había en nuestras miradas cuando estuviste en lo cierto del momento.

Cielo de ceniza, pavesas enamoradas las de la lluvia, y brasas en nuestros alientos.

Tú sabes quién eres; yo bien sé quién soy cuando estoy contigo. 

Lo demás no te lo he dicho, aunque tal vez los sepas, porque vosotras lo conocéis todo..., pero ya sabes que el amor es todo llaga, espera, gozo y martirio, largos capirotes de la duda, sangrado en los relojes, la muerte patibularia de los adioses...


Algún día te contaré lo que me han hecho decir estas palabras. 

Alguna vez, sí: bajo una manta,a la lumbre que hacen dos cuerpos recostados, y caiga, como hoy, la lluvia de abril que todo fecunda. 

Entonces sabrás que una vez pude conocer el instante preciso de la gracia.


Publicado en el periódico digital
Salamanca rtv al Día
viernes 10 de abril de 2015


Ángel de Arriba Sánchez
El Escribidor del Tormes

miércoles, 8 de abril de 2015

Memorias de Kenia

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Fue por un libro que a veces me llegan recuerdos de África, sin haber estado allí nunca.

Sí, es gracias a unas páginas que todos sabemos que Isak Dimesen tenía una granja al pie de las colinas del Ngong, y que contaba muy buenas historias a sus amigos después de la cena junto a la lumbre.

Fue ayer, Viernes Santo, cuando la noticia de otra tragedia de la intransigencia nos llegó de manera lenta, sufrida, y tan descarnadamente emocional como cualquier procesión de las que esta semana duelen nuestras calles hispánicas.

Y es que para algunos cristianos los tiempos de la Pasión están muy vivos.

Ocurrió en la noche del miércoles al Jueves Santo. El Golgota en esta ocasión fue la Universidad de Garissa, en Kenia. Este campus cuenta con 815 estudiantes que acuden allí para escuchar lo que los hombres han escrito en la memoria de los libros plurales durante siglos, y a guarecerse de las fieras de la ignorancia, en esa gran sabana de fuegos encendidos que son las aulas universitarias. Muchos de ellos se preparaban en la biblioteca universitaria en esa hora tardía, para el calvario benéfico que resulta siempre todo examen; y fueron los primeros abatidos por un grupo reducido de asaltantes que aparecieron metralleta en mano. Eran miembros de la milicia somalí y yihadista Al-Shabab (que significa "los jóvenes", qué ironía).

Luego subieron a los dormitorios, donde la mayoría dormía sus sueños de futuro. Los recorriero como leones hambrientos de odio, y habitación por habitación iban preguntando. Y es que ocurre que a los terroristas también les gustan los libros, pero debe ser solo su Corán, pues ya el año pasado pararon un autobús con 30 pasajeros cerca de la ciudad de Mandera y fueron preguntando a los viajeros versos de su libro...Murieron aquel día 28 por no saberse la lección.

Qué tremenda evaluación.

Ayer aconteció de manera similar, y los individuos preguntaban a los estudiantes durmientes si eran cristianos , en un país como Kenya en el que el 80 % son cristianos, y el 12 % musulmanes.

Murieron 148, resultaron heridos 80, y de nuevo, miles y miles de familias doloridas...

Qué Calvario con estos malos musulmanes que no saben que "Islam" significa "Paz" "Concordia", "Confraternidad", y no muerte por aquí y por allá para los que no piensan y sienten como ellos.

Ya son 70 mil los atroces pistoleros, o degolladores, o quemadores, o explosinadores...,del estado islámico del terror.

Llegados hasta aquí, uno se pregunta para qué decir palabras es su contra, garabatear dibujos para honrar a las víctimas de acá y de allá...Pero la luna, que hoy está en su plenitud de luz reflejada, me dice en la madrugada que hay que hacerlo para parar a los 5.000 europeos se han unido a ellos, y a todos los demás,y, sobre todo, por si a algunos de los que ahora están haciendo las maletas en nuestras ciudades para unirse a esa comandita del crimen ceremonial deshace la intención.

Y uno sigue, aunque solo sea para que a unos pocos de ellos, o a uno siquiera, o a un medio de ellos, les diera por reflexionar y abandonar sus carnicerías. Porque entonces, bien invertido estaría el empeño; pues siempre es mejor derramar tinta que sangre.

In Memoriam para todos los jóvenes estudiantes que en un nuevo día de flagelación de la libertad y dignidad humana, perdieron su vida en Kenia.

Publicado en el periódico digital
Salamanca rtv al Día,
sábado 4 de abril de 2015


Ángel de Arriba Sánchez
El Escribidor del Tormes




Cosas quijotescas, que no cervantinas...



Hay ciudades tan descabaladas, tan falta de sustancia histórica,
tan traídas y llevadas por gobernantes arbritarios, 
tan caprichosamente construidas en desiertos...
 
Sobre Madrid, "Tiempo de Silencio" , 
Luis Martín-Santos.


Sepa usted, mi señor don Quijote... 

Sepa vuesa merced que le han escarbado los huesos al que nos sacó por estos derroteros de las letras. 

Ya ha visto que los madriles no son lo que eran. Quién le hubiera adivinado el porvenir a este poblachón manchego de luz calina y mucho reclamo. He sabido que se han gastado 140 mil de esa moneda que ahora timbran y que llaman euro. Muchos maraveríes han de ser, mi señor, para andar rebuscando tumbas en pos de lo que quede de don Miguel. Y esto en un país en el que están cerrando dos librerías al día, y las letras no se leen sino de oídas. 

Y dice la que manda aquí, la alcaldesa de nombre Botella, que como, yo no sé si maese se acuerda, aquel otro Botella que nos impuso el Napoleón, no es muy querida, y llegó más que nada por su filiación, y como aquel también se nos va a ir por cerros de Úbeda o de cualquier otra parte. Pues sea que ha dicho esta señora, que habiendo encontrado unos huesesillos de nuestro padre en el viejo convento, así, como quien ve lo que queda de una perdiz en la mesa de una de las posadas de nuestras andanzas, que le pondrá urna, y placa, y que habrá de ser el hito turístico más importante de la Ciudad. 

Qué cosas, uno diría que son asuntos de electoralía, que es esa caballería andante que hacen en estos tiempos los políticos cada cuatro años. 

Y hablando de políticas, mi señor, la que han propuesto para alcaldesa de este castillo, es una mujer de mucho empaque, que la llaman la "Espe", y anduvo en rifirafes con los alguaciles que cuidan del aparque de las carretas por las rúas. Y la pone otro gallego que ahora es el valido en España. Y es registrador de la propiedad, y así escribe los asientos en su libro de listas. A mí, que sabido es que soy de pocas luces, esto me parece como poner al "Dioni",aquel, acuérdese, que robó un furgón con las bolsas de los dineros, de ministro de los interiores de mucha saya, menudos,y mordaza; o al Rodrigo Rato de mandamás de la economía, otra vez.

Este Rodrigo, le digo, fue el que guardaba los cuartos en esa Isla Barataria que es la Banca de este siglo, y el que hasta tuvo las llaves de los arcones del grano de los mercados mundiales. A él, como a nuestro don Miguel, cuando le mandaron por los silos de recaudo para la vencida armada de nuestro rey, también se le despistaban las tarjetas de la recaudación. Pero sea, pues si no es por esa contaduría rota, no hubiera habido cárcel, y sin mazmorra, las musas no hubieran visitado al maestro, y nosotros no andaríamos por las páginas que nos andamos. 

Y ahora andan todos en bandos también, como siempre. Dicen que si la derecha, que si la izquierda, los de las periferias, o los del lado del medio que más arrebañan. El de la izquierda es un tal Pedro Sánchez, buen mozo e hidalgo que yo no sé si habrá tenido noticia de él. Pues le digo que lo metieron ahí y andaba el hombre muy descosido y como sin sombra. Y hubo de notarlo por las noticias que le llegaban de Al Andalus, que hizo de su capa un sayo y se dijo: ¡De perdidos al Manzanares! , y ahí que descabezó al tal Gómez y puso a un Gabilondo que venía de las vascongadas. Y muchos gavilanes hay por estos cielos, y al agua patos, mi señor, que el ejemplo cundió, y el gallego del que le he dicho, descabezó también a un tal González de mucha hacienda política por esta capital. 

Y luego están esa gente joven, de mucho bártulo de universidad, que saca la estudiantina por las azoteas de los patios de la política. 

Y van pudiendo, y van pudiendo estos tunantes... 

Mira, amigo Sancho: yo no sé por qué te ha dado hoy por entretener mis caminares con esta murga que me estás dando. Allá se las entiendan los hombres con sus cuentos de urna. Que lo nuestro es deshacer entuertos, sí, pero que, lo que te escucho, es mucha aventura hasta para los caballeros de los de lanza en astillero... 

Y otra cosa, fiel escudero, como pille al escribidor que esta historia escribe, no habrá de tener costillas para que le rompa yo lanzas. 

Silencio, Sancho, déjate por hoy de molinos, y atente al camino, que la jornada es larga y fatigosa.

Y dicen que el buen Sancho se calló. 

Vale.

Publicado en el periódico digital
Salamanca rtv al Día,
miércoles 1 de abril de 2015

Ángel de Arriba Sánchez
El Escribidor del Tormes

martes, 17 de marzo de 2015

De vuelos figurados

Palomas de bronce en monumento, y espadaña de la iglesia en la Plaza Mayor de 
Carbajosa de la Sagrada, Salamanca (España).

¡Apártalos amado,
que voy de vuelo !
Cántico espiritual, 
San Juan de la Cruz



Yo de muchas cosas entiendo poco, y de mística: nada.

Tampoco quiero entender de las glorias electorales con las que en estos días aparecen las gentes de bronce en nuestras plazas. Ya sabéis: esos que solo ahora se descorbatan y desde sus atriles nos cuentan las ingenierías aéreas que harán durante los próximos cuatro años, y nos callan de lo veniales que han sido sus pecadillos de corruptelas varias.

Ahora que le da a mi vuelo por alzarme,pienso que de mística nadie entiende, pues en cuanto lo hace, de lo que hablamos es de literatura, y de la buena.

Oh, oscuras noches de casi todo.

Y acaso entender de política no sea oficio menos gaseoso. 

Pero estábamos con las infusas ciencias del decir, de esas palabras que hervidas en el espíritu nos dejan páginas reparadoras, estimulantes y digestivas como tisanas. 

El próximo 28 de marzo se inicia el año de celebración de los 500 años del nacimiento de una excelsa escritora: Teresa de Cepeda y Ahumada, que, como Juan de Yepes, entendía mucho de muchas cosas de su tiempo terrenal, y de mística: casi todo.

Ambos por sus decires silenciosos, llegaron a santos, y en este Año Teresiano andaremos todos bailándole las letras a la santa, pues en esta España nuestra, si no hay pandereta institucional,parece que apenas sabemos danzar.

Y qué bien danzamos cuando nos llegan estos tocando sus subidas músicas políticas, a nosotros, la ciudadanía, que andamos sin saberlo más místicos que nunca, más teresianos que ni sé, con ese sin vivir en nosotros que nos traemos con la crisis, esperando tan altas glorias de las urnas que morimos  por cualquiera que prometa la resurrección laboral, social, o vaya usted a saber... 

Y tan de precario siempre, convocando a los dioses del Mercado para que llene nuestros pucheros de la lenteja de la Armuña, o del garbanzo pedrosillano.

Esto es lo que pensaba al llegar de mi excursión bicicletera de Alba de Tormes (lugar donde murió santa Teresa de Jesús en 1582) y sentarme en la Plaza Mayor de Carbajosa de la Sagrada. Aquí hay un monumento que representa dos palomas de bronce, tan ufanas ellas sobre atriles de pulido granito, tratando de alzar un vuelo metálico y figurado.

Próxima está la iglesia, y en la iglesia la espadaña, y en la espadaña  dos campanas de un metal que sí proclama verdad, y un nido; y en el nido dos cigüeñas afanosas , y  ya luego el unánime cielo.

Y pensé en todos nosotros, gentes de mudo acero a la espera de un buen replique, allí siempre en las  altitudes de nuestras intemperies, en  nidos hechos rama a ramita durante tantos años que amenazan los vendavales del desahucio; aves, en fin, de vuelos reales, ciertos  y a menudo tan quebrados en pos del pan cotidiano.

Pero seguro que todo esto me lo dictó el cansancio de mis rodadas, y por esto me ha  salido tan terrenal la cosa, tan de economía real estas letrillas. Y es que ya se sabe que los viajeros anónimos solo traemos del camino lo mismo que traería Teresa cuando hacía este mismo trayecto: un largo afán y  polvo que sacudir de las sandalias.

Y tened cuidado, que ellos, ya sabéis, están de vuelo.


Publicado en el periódico digital
Salamanca RTV al Día,
miércoles 18 de marzo de 2015



Ángel de Arriba Sánchez
El Escribidor del Tormes











viernes, 27 de febrero de 2015

Crónica de a pie del Estado de la Nación


Esta semana se ha celebrado en nuestro Congreso de los Diputados el debate del EL ESTADO DE LA NACIÓN, en donde han intervenido todos los grupos con representación parlamentaria.

Y los que parlamentan mucho, pero todavía no tienen representación: también...

Ha sido un debate muy televisado, radiado, difundido a retales por internet, periodicado, tertuliado y comentado, como siempre, por las barras de nuestros bares, esos hemiciclos del chateo patrio.

Pero aquí os dejo la impresión de un hombre de a pie, de calle, como tú :

Ensayo de  procesión de la Cofradía de mi barrio , El Zurguén, Salamanca, España,
para la próxima Semana Santa.


El Estado de la Nación
El primero en hablar fue el Hermano Mayor. 

Es de flema gallega y le cuestan hasta los nonosílabos, pero leches, esta vez sí que se explayó. Empezó diciéndonos que sí, que la cosa estaba pesada, pero que era por la herencia del pasado. Que la carroza se la habían dado de mala tabla, vieja y carcomida, pero que él con unos recortes aquí y allá, nos la había dejado bien ligera, ¿o no?


Siguió con que había parado a los ingenieros alemanes que nos querían cambiar la madera patria por el aluminio comunitario, pero que no lo había permitido, pues la tradición: es la tradición. 

Y terminó diciendo que este año habría para cada día un bocata de jamón para todos, y hasta una cervecita, fíjate, aunque como dicen mis compañeros de fatigas, esto será porque hay elecciones en la cofradía.

Luego habló el hermano ese nuevo. el recién llegado, ya sabéis... 

Nos vino con su arenga escrita en un papel, y se le notaba que no sabe todavía llevar el paso de los tambores, así que no sabíamos si ir con él a ritmo de rumba, de salsa, de zapateado flamenco, o quedarnos quietos, y al Hermano Mayor le faltó poco para pegarle.

Por allí apareció también una pidiendo la paridad de costaleros, dos chicas en topless, y otros que sólo querían procesionar por su santa casa, y, en fin, más gentes de varia devoción cada una pidiendo para su parroquia.

Y mientras, la otra jugando en su consola pasando de la procesión, y unos muchos nos gritaban desde un solar próximo que cuando ellos entren en la Hermandad, la Semana Santa se va a acabar.

Y nosotros cargando con el paso del país, arrimando el hombro enrojecido a la cosa común, descalzos por necesidad más que por devoción, siempre al son que nos tocan los mercados. 

Y así todo todo el día, sin que nadie te salga a cantarte una buena saeta.

¿Sabéis qué os digo?... Que esto de ser costalero español es para desmayarse, sobre todo cuando veo mi nómina nazarena cada mes, así que dejarme que me siente,que tome un poco de aire fresco, si es que queda, y que alguien llame a un médico, que me siento desvanecer...

No sé cómo estará la Nación,la verdad, pero este menda va ya con los huesos molidos.

Ángel de Arriba Sánchez
El Escribidor del Tormes

sábado, 10 de enero de 2015

Días sin efemérides

El río Tormes a su paso por Salamanca, España. Vista de su Puente Romano.
Tarde del 8 de enero de 2015.


Me gustan los días en los que parece que no pasa nada.

Procuro las fechas en las que el dolor, la pena, la muerte, se quedan sin dientes, en los que duermen lo egregios del santoral y enmudecen las pirotecnias forzadamente festivas.

Señalo en mi calendario ese lunes, aquel miércoles,el otro domingo, este día..., en que la única primera plana que quiero ver son unos ojos.

Amo aquellos ratos perdidos en que andamos lentos, y, me acuerdo, sólo leía los titulares, las columnas y los comunicados que salían de unos labios callados.

Busco las horas quietas, las que gravitan sobre su eje sencillo, amigo, como cuando nos sentábamos en la silla de enea a hablar de nuestras cosas futuras.

Ese día quiero, como tú, como el otro..., en que el pan se deja ganar sin aspamientos, en el que en la huebra que nos ha tocado para la jornada, nuestro arado no topa con las piedras ni se enzarza en la maleza de los problemas.

Cuando no se necesitan comités, ni reuniones ejecutivas, ni salas de prensa,ni subidones de la Bolsa, ni subsecretarios para anunciar que se está existiendo.

Me gustan los días ensimismados; esos que no dejan de mirarse en los espejos de su instante como hacemos todos en los escaparates cuando nadie nos ve.

Hay momentos en que la dicha necesita de poco para arder: apenas un río calmo en su curso hacia un océano lejano, tan solo un instante que parece vacío.

Y mientras nacen niños, alguien encuentra un buen trabajo, los enamorados sirven al amor, y a uno le toca la lotería, y a un tendero triste alguien le sonríe; y una mujer regresa a casa fatigada pero feliz de ver a su familia, y un ministro firma una ley,y hay manifestaciones por las calles del descontento, y amantes hay se reunen en hoteles sudorosos, y sirven el rancho en las cárceles y en los cuarteles; y se oye el júbilo en los patios de los colegios, y las viudas lloran en los sepelios, y pasan aviones por el cielo y se sufren atascos en las ciudades, y una guerra acaba de empezar, y un anciano echa migas a las palomas por todas las plazas del mundo...

Sí, son esos días en los que nada ocurre, y en los que nada deja de acontecer.

Y en los que nuestra vida, ay, sigue hacia el insobornable mar de Manrique.

Publicado en el periódico digital
Salamanca RTV al Día.
Miércoles 25 de febrero de 2015.

Ángel de Arriba Sánchez
El Escribidor del Tormes

jueves, 8 de enero de 2015

El silencio del lápiz


Ayer supe la noticia del asesinato en París de doce personas. 

Fueron tiroteadas en la sede de la revista francesa Charlie Hebdo, de la que nada sabía.

Supe que la mayoría de los fallecidos eran periodistas, algunos ilustres dibujantes, y dos policías desafortunados que acudieron a defenderles. Supe también que la publicación estaba amenazada por sus dibujos humorísticos de Mahoma, y por  sus comentarios críticos contestando al extremismo religioso.

Supe también que esta publicación irritaba desde sus orígenes en 1960, a cristianos, judíos y musulmanes; a gobiernos democráticos y a los autoritarios; a gentes de acá, y de allá. Pero también que las opiniones que vertían en sus páginas las compartían y celebraban los defensores de la libre expresión en todo el mundo.

Durante toda la tarde busqué información y me decía, sin mucha convicción, que debería dibujar algo en desagravio de este acto terrible. Pero también me repetía que para qué, que me dejara de líos, que algunas de las portadas que había visto de esa revista yo no las habría hecho,pues la actitud desalmada de unos pocos no puede generalizarse, y me repetía para anular mi intención, que quién les mandaría jugar con pólvora...

Y me acosté. Pero hoy a las cinco de la mañana ya estaba despierto, mirando el doméstico y plácido techo de mi habitación, pero oyendo en mí voces foráneas y nada cómodas que me instaban a levantarme. Y me levanté, y entré en mi estudio donde las cartulinas blancas palidecían, y donde durante toda la noche los lápices de mi cubilete habían guardado cobarde silencio. Y me senté en la mesa, y tomé uno de esos resignados lápices, lo partí en dos, y apenas oí el quejido de la madera y de su mina de grafito al romperse, el modesto utensilio comenzó a contarme sus opiniones sobre el papel...



Y hoy veo cómo miles de lápices hablan con sus dibujos en los periódicos de todo el mundo,y he comprendido que de haber dejado en silencio al mío, esa minoría que mata, y los que piensan como ellos, también me hubieran tiroteado a mí, y a ti que esto lees, y a cualquiera de los que se asoma a una páginas a charlar con la creación de un autor.

Creo en la libertad de expresión, y respeto las creencias de los demás, pero sobre todo creo que el respeto a la vida humana debe ser el valor fundamental de la convivencia.

Con esta ilustración quiero homenajear a las personas asesinadas, y a las heridas en sus cuerpos o en sus sentimientos y pensamientos ayer, en un acto de terror en París. Estos periodistas, columnistas e ilustradores han muerto por difundir su opinión, y los empleados de la revista y los dos policías abatidos, por ganarse su pan con su oficio. 

Pienso que cuando al expresarse se hace mal, o cuando se yerra en el uso de este derecho, o cuando creemos que una opinión ha pisado la nuestra, deben ser las leyes mancomunadas de  la humanidad las que lo remedien, y no las balas de unos pocos, ni de nadie. 

Que el terror nunca sea la manifestación de ninguna opinión. Que hablen en fructífero debate las letras, la palabra,las imágenes, los sonidos, los lápices...


Ángel de Arriba Sánchez
El Dibujador del Tormes.

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martes, 6 de enero de 2015

Y los tres magos llegaron...

Mediodía en la Plaza Mayor de Salamanca, 5 de enero de 2015.


Cuentan, y no son cosas de escribidores, que la estrella mostró al fin a los tres Magos el lugar donde obraba el prodigio.

Era un día frío, de los de enero, y el oro del sol bruñía las cosas como de oficio. Notaron al llegar a la ciudad de la que les habían hablado los designios, que por las calles volaba un incienso de churrerías, de mercadurías de abastos, de lavanderías y de muchas tabernas.

La hora estaba a punto de cincelar el mediodía. Lo sabían, andaban apresurados por lugar tan renombrado; tuvieron problemas para aparcar sus transportes, y ya nadie sabría decir por qué estrechas callejuelas  se extraviaron.

Al fin llegaron a una plaza, y era ésta tan ancha, dorada y llana, que sin duda allí habría de ser donde acontecía la gracia de la que les habían hablado, dijo el más joven.

Fue en ese instante cuando el gran reloj repartió sus doce campanadas, y el acero que moría en el aire dejó el instante perfumado de mirra. Entonces supieron que habían llegado, que la señal estaba cumplida, anunció el más anciano; el de las albas barbas.

Y tomaron nota de lo que allí sucedía para poder narrarlo por sus reinos. Observaron con fruición el paso de hermosas mujeres que iban a los templos de los dioses, a los del saber, o a los de las cocinas que son los mercados. Vieron a muchos jóvenes montados en los corceles de sus bríos, se fijaron en el rasposo cruzar de los recaudadores de impuestos; en el más digno de los munícipes de amplia toga, en el señorial de los doctores, y en el aire romano que se daban los hombres de negocios.

Pero sobre todo observaban a la gente del común que, como ellos mismos hacían, se maravillaban de la criatura de un simple día.

Aquello les pareció bueno, y se sentaron en un banco de dura piedra en acto de modesta adoración. Algunos dicen que los tres magos nunca regresaron a sus patrias, y que en este ágora, cuando suenan las doce, si se está atento, se les puede ver en su asiento gozando de las sencillas epifanías de la vida. 


Feliz día de Reyes Magos, amigos lectores.

Ángel de Arriba Sánchez
El Escribidor del Tormes


Día de vísperas

Amanece en mi barrio, El Zurguén, Salamanca (España)


Andamos siempre como de vísperas.

Cada día esperando la llegada de la estrella, de la estela de la ilusión, conjurando la mañana en la que la vida, al fin, nos entregue los regalos que merecemos, o que al menos nos enseñe el uso correcto de nuestros dones.

Y hay días, yo no sé por qué, que parece que llega, al fin, el mensajero...

Ángel de Arriba Sánchez
El Escribidor del Tormes


sábado, 3 de enero de 2015

La leña arde, pero calienta...

Ilustración de felicitación de Navidad del año 2013.
Si al  atardecer llegara el mensajero.
Soledad Puértolas



Tarde del 31 de diciembre de 2014

¿Qué tal, amigos, el año que se nos quiere guardar en los cajones de la memoria?


La Navidades pasadas dibujé esta lámina para desearos lo mejor. Hoy es el "Día viejo" del año, y como todos los ancianos, es sabio en reflexiones.

Hace algunos días, alguien muy querido,me decía que siempre andaba en mis textos con lo viejo, con lo pasado, y que esto, insistía, no llevaba a ningún lado más allá del recuerdo seco. Yo me silencié cuando esto oí, y luego le respondí que el pasado es muerto, sí, como la corteza del alcornoque, pero que me nos trae lecciones, y utilidad como el corcho dúctil de los tapones.

También, y no me quiero crecer, oí hace años una frase en el pueblo de mis abuelos paternos , en una de esas entrañables partidas de cartas vespertinas, que "La leña arde y se hace ceniza, pero mientras nos ha calentado". 

Pues eso: que el rescoldo de este año os deje buenas brasas de memoria, útil sabiduría aprendida aún a costa de haber tenido que arder.

Y ahora es tiempo de irse, que ya los fogones del tiempo quieren que encendamos otros fuegos...

Feliz tarde vieja, amigos virtuales y de virtud .

Que las hogueras de los días del próximo 2015 os sean muy propicias.

Para mi tío Raúl de Arriba,que  se apagó 
el 13 de diciembre de 2014

Ángel de Arriba Sánchez
El escribidor del Tormes.

sábado, 20 de diciembre de 2014

Adiós Otoño


Adiós a los días de un sol de golosina, a los cielos unánimes o con las nubes parlamentarias.

Adiós a la lluvia caída como collares de plata, a la niebla embozada en la mañana, al viento de larga escoba, y al frío que empezó a afilar sus navajas en nuestras caras.

Adiós a una bandada de pájaros que vi en la madrugada, a la cencella marmórea de los campos huidos de la noche rasa, a las arboledas con su sonrisas de hojalata y que ahora ya están en sus raspas.

Adiós a las hojas secas, adiós, pues eso empiezan a ser ya estas palabras.

Ángel de Arriba Sanchez
El Escribidor del Tormes



martes, 16 de diciembre de 2014

Mi estrella de Navidad

Fotografía: por tierras de Arapiles, Salamanca, España.

Mi estrella de Navidad.

Hecha de muchas, pequeñas, delgadas cosas del día a día, que confluyen en un centro de insobornable optimismo.

A pesar de las cuestas, del granizo de la realidad que lija mis ánimos, de los fríos que me lanzan sus puñales, de los pinchazos que me inmovilizan; a pesar de las distancias que se abren en mis entrañas, de las agujetas de los esfuerzos perdidos.

Me vuelvo a subir a ella cuando me caigo, y como sobre la esperanza, me lleva hacia adelante.

Mi estrella es diurna , va en una aire ancho, bajo un sol que tiene mucho de divino, y sólo avanza con el hacer humano.

A mi estrella le gusta la tierra, las peñas, los bosques , los caminos,los ríos confidentes, y el humo risueño que sale de las casas en los pueblos.

Mi estrella, ya se ve, es muy poca cosa, pero a mi me basta para sentirme siempre en ella como en Navidad.

Ángel de Arriba Sánchez
El Escribidor del Tormes

Por los caminos del aire

Aviso en paso sin barreras en  extinta vía férrea en Carbajosa de la Sagrada, Salamanca, España.

Un día dejaron de pasar trenes.

Nadie llegó a decir nada, nadie dio aviso de que cesaba en sus funciones, ninguna carta autorizó a descuidar de los cuidados. Así que sigue con su uniforme blanquinegro, luciendo su óxido como medallas de una olvidada campaña, enhiesta como ciprés de coreado poema escolar, mostrando palabras gastadas que ya no creen en su grafía; siempre con los brazos en aspa como molino necesitado de quijote.

Sigue la señal en el camino, velando el largo bostezo de los raíles, de las horas...,de los días.

Por este paso apenas vamos los ciclistas, los paseantes meditabundos, algún aire descorrido; un tractor que desmiga los caminos, las ánimas de los caídos en los Arapiles, y el rebaño que cuida Mauricio que es pastor armenio y les lee viejos romances del Cáucaso a sus ovejas. 

Y llegados hasta aquí, a todos se nos pega el pose nostálgico de la señal. Hay días en que me parece que sus hierros se afanan todavía en advertir el cruce pausado de las nubes.

Ahora están levantando la ruta férrea para hacer una vía verde, cosa que está muy bien.

No hace mucho me encontré sentado sobre las traviesas arrancadas a Pedro, hombre en la ruta de sus 50, parado desde hace tres años después de treinta de pacientes, modestos y diligentes cometidos. Él si oyó el rumor de cierre en aquel día de chirríos, sí supo de su cese y recibió la consabida carta cuyas letras masticó como un puñado de serrín.

"Ahora, ya ves, así los días..., como en vía muerta", me dice el traqueteo de sus palabras, los vagones cargados de desaliento, el paso del convoy de su resignación.

Pero el hombre tallaba con su navaja un trozo de madera; por eso me paré.

"Es para mi nieta de seis años, que es más viva que yo no sé...Y ésta, sí, ésta muchacha andará largo y llegará lejos." Y el caballito de palo me mira desde sus manos, como con prisas de galopar por la imaginación y los viajes de posibilidad de la niña.

Y es que cuando falta función en la tierra, bueno es buscarla en los esperanzados caminos de los aires.


Publicado en el periódico digital Salamanca RTV al Día
el miércoles 4 de febrero de 2015.


Ángel de Arriba Sánchez
El Escribidor del Tormes

Aviso en paso sin barreras en  extinta vía férrea en Carbajosa de la SagradaSalamanca, España.

viernes, 14 de noviembre de 2014

La lluvia en los bolsillos

Medallones efímeros de la lluvia en el Puente Romano de Salamanca, España.12-XI-2014

Te recuerdo Amanda / la calle mojada / corriendo a la fábrica/
donde trabajaba Manuel /la sonrisa ancha, la lluvia en el pelo.
"Te recuerdo Amanda" 
Víctor Jara

El otoño eras tú.

Eras la lluvia que cae en collares de plata, eras el mantón del viento en noviembre que bordan los amarillos picos de los mirlos con sus vuelos, eras la bufanda de encendidos colores como una arboleda anudada en tu cuello.

Eras el gorrito de lana, las botas altas,los libros bajo tu brazo, el paraguas donde nos subíamos como en una barca  para navegar la tarde.

Y el cielo luciente de loza fina desbaratando el puzzle de las nubes, y el azul turquesa de los mapas de la espera, y la hora líquida temblando en mi reloj, también eras tú.

Y llegabas por la engalanada calle del aire de octubre, como en un son de música olorosa. Tu rubor era la primera arquitectura de la dicha,tu mudez un bullicio de palomas, tu corporidad la aniquilación de la mía, y tu risa deshilachada el templo edificado de la promesa.

Y entonces ya éramos nosotros.

Nos cogíamos de la mano, y yo no he visto acero que encadene tanto. Nuestro caminar fundía leguas, nuestras palabras eran atropellos de jilgueros, nuestros silencios regateos en días de abasto. 

Eras en las tabernas el vino que requiere labios para ser bendecido, en los cines  un chorro de luz hecho relato, en los conciertos la nota que  me faltaba para oír el estribillo de mi sangre, en mi boca una inagotable pila bautismal, y en  las librerías la única palabra que descifraba el arcano texto del amor.

Y tu nombre era María,Estrella, Ana, Saskia, Susana, Elvira, Aratxu...Siempre distinta y siempre la misma Amanda por amar.

Os recuerdo en tardes como esta, sumidas en un pensamiento alto y quieto como una catedral, y nunca pude evitar que os fuerais en el humo de los cigarros. La casete dando vueltas en un cuarto de estudiante,y vosotras recostadas sobre la cama,levitando en mis ojos, llenas de sentido como un ánfora recién hecha con la arcilla de nuestros cuerpos. 

Era nuestra canción chilena y universal: la dulce victoria de la voz y la espada flamígera de la guitarra.

Ahora acudo a los días de agua y os busco.  Cruzo los puentes que no saben unir las orillas del tiempo, desando las calles mojadas, pregunto a la hora dormida de las campanas, os  espero en el otoño exhausto de diciembre.

Y siempre regreso empapado a la casa. Traigo los ojos granados de reflejos lejanos y humedades próximas, y la gabardina con los bolsillos llenos de lluvia. La vierto en la hoja y hago charcos de tinta en la página por ver si volvéis.

Y entonces, por un instante, sé que el recuerdo puede ser eterno en los cinco minutos de  un texto. 

Ángel de Arriba Sánchez
El Escribidor del Tormes.




Posdata para quien vuelva:  Todavía me llueve en el alma cuando oigo esta canción en la voz del maestro Víctor Jara.
Me agrada mucho la versión por bulerías que de este tema hace José Mercé en su disco "Lío", año 2002.